sábado, 30 de enero de 2016
Los alumnos transexuales podrán elegir su nombre en la lista de clase y su vestuario
La ley de Transexualidad obligará a los centros a adaptar la documentación a la identidad del menor - Busca erradicar la transfobia y que nadie se esconda
29.01.2016 | 04:15
P. CERDÀ | VALENCIA
La futura ley integral de Transexualidad que ultima la Generalitat prestará una especial atención al ámbito educativo y permitirá que todo aquel menor que sienta una identidad de género distinta a la que figura en su DNI pueda desarrollarla con plena libertad en la indumentaria y apariencia física que lleve a clase y, además, sea así reconocido en toda la documentación administrativa de exposición pública del centro. Desde las listas de clase hasta la información publicada en los tablones de anuncios escolares. Aunque en su DNI figure Esteban y sexo varón, si se siente Estefanía y sus padres están de acuerdo en ello, siempre aparecerá como Estefanía en los trámites administrativos. Será una obligación para los centros educativos.
No sólo en los papeles y la imagen física. El protocolo que verá la luz esta primavera establece también que el centro educativo tiene la obligación de velar por que se garantice el acceso y el uso de las instalaciones del centro de acuerdo con la identidad de género del menor, incluyendo los lavabos y los vestuarios. Es decir: que pueda entrar en el de aquel sexo con el que se sienta identificado. Además, la ley va a exigir que se garantice la intimidad del alumno: si cambia de centro, no se dará a conocer al conjunto de la comunidad educativa la condición transexual del menor.
Estas medidas, adelantadas ayer por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, persiguen que ningún alumno «tenga que esconder su identidad de género y que la pueda vivir en libertad, asegurándole que le será reconocida de manera plena en cualquier centro educativo de la Comunitat Valenciana», en palabras del secretario autonómico de Inclusión y de la Agencia Valenciana de la Igualdad, Alberto Ibáñez.
No sólo la libertad. Se busca erradicar la exclusión social y la transfobia contra los menores transexuales. Son tal vez los más indefensos de la letra «T» dentro del movimiento LGTB. La Generalitat invoca la reciente muerte de Alan „el menor transexual de Rubí que se suicidó por el acoso que sufría„ para recalcar la necesidad de una ley como la que se está elaborando. La norma es concebida como «un marco normativo capaz de reconocer una realidad» y convertirse en un instrumento que haga posible «un cambio cultural». La labor educativa es ahí fundamental, subraya el responsable de la Agencia Valenciana de Igualdad.
La norma „la primera autonómica en la materia„ pretende no sólo implicar a los niños y las niñas transexuales y a sus acosadores, sino a «la colectividad de la clase». Por ello fomentará la sensibilización en este terreno. La ley prevé modificar currículums educativos para incluir contenidos, criterios e indicadores de evaluación referentes a la identidad de género, expresión de género, orientación sexual y diversidad sexual, incorporándolos de forma transversal en el aula.
miércoles, 15 de julio de 2015
VIII. Dualidad desequilibrada
Cada vez comenzó a hacerse más difícil cambiarse en su casa. Constantemente entraban y salían amistades, familiares, etc... El tiempo de intimidad, por lo tanto, se reducía notablemente. Por el mismo motivo cada vez las salidas esporádicas se hacían más espaciadamente en el tiempo, y además deprisa y corriendo, con lo cual no eran satisfactorias.
La cuestión es que veía que ella se encontraba bien y cómoda rodeada constantemente de la gente que apreciaba y quería, pero consecuentemente ello nos quitaba tiempo y espacio para nosotros. Así que fui disminuyendo mis transformaciones al mismo tiempo que aumentaba mi ansia por hacerlo. Fui aguantando la situación esperando que las cosas se regularizaran un poco; sino como antes, al menos para disponer de una tarde o dia entero para nosotros solos. Pero no fue así. Pasaron unos meses y la situación no cambiaba, al contrario, se había hecho una constante y casi rutina el hecho de no disponer de nuestro espacio y tiempo. Mi moral fue minando, mi ilusión y entusiasmo iniciales debilitando, y mis esperanzas despareciendo.
Veía a mi pareja cada vez más desinteresada y alejada de mi problema; no digo que fuera algo consciente pero inconscientemente así lo fui sintiendo. Hasta que llegó un momento que no me encontraba a gusto en ningún sitio, fruto de no poderme haber comportado y mostrado durante meses como necesitaba hacerlo.
La complicidad que tenía con ella notaba que se difuminaba; su falta de interés al respecto lo corroboraba. ¡Cómo me hubiera gustado que un dia se hubiera ofrecido a ir de compras conmigo!
Mi comportamiento no comenxzó a verse alterado solo estando con ella en sociedad, sino que comenzó a afectar incluso a mi relacion con la sociedad en general: familiar, laboral, etc.
Fui entonces cuando ya no me quedó más remedio que hacer un replanteamiento de la situación, ya que mi parte femenina estaba encarcelada, oprimida, y sin ella mi parte masculina no sabía subsistir ni funcionar por sí sola. Andaba coja y falta del afecto y comprensión que le aportaba su simbiosis con la femenina, ahora no presente. En definitiva no tenía su complemento.
La cuestión es que veía que ella se encontraba bien y cómoda rodeada constantemente de la gente que apreciaba y quería, pero consecuentemente ello nos quitaba tiempo y espacio para nosotros. Así que fui disminuyendo mis transformaciones al mismo tiempo que aumentaba mi ansia por hacerlo. Fui aguantando la situación esperando que las cosas se regularizaran un poco; sino como antes, al menos para disponer de una tarde o dia entero para nosotros solos. Pero no fue así. Pasaron unos meses y la situación no cambiaba, al contrario, se había hecho una constante y casi rutina el hecho de no disponer de nuestro espacio y tiempo. Mi moral fue minando, mi ilusión y entusiasmo iniciales debilitando, y mis esperanzas despareciendo.
Veía a mi pareja cada vez más desinteresada y alejada de mi problema; no digo que fuera algo consciente pero inconscientemente así lo fui sintiendo. Hasta que llegó un momento que no me encontraba a gusto en ningún sitio, fruto de no poderme haber comportado y mostrado durante meses como necesitaba hacerlo.
La complicidad que tenía con ella notaba que se difuminaba; su falta de interés al respecto lo corroboraba. ¡Cómo me hubiera gustado que un dia se hubiera ofrecido a ir de compras conmigo!
Mi comportamiento no comenxzó a verse alterado solo estando con ella en sociedad, sino que comenzó a afectar incluso a mi relacion con la sociedad en general: familiar, laboral, etc.
Fui entonces cuando ya no me quedó más remedio que hacer un replanteamiento de la situación, ya que mi parte femenina estaba encarcelada, oprimida, y sin ella mi parte masculina no sabía subsistir ni funcionar por sí sola. Andaba coja y falta del afecto y comprensión que le aportaba su simbiosis con la femenina, ahora no presente. En definitiva no tenía su complemento.
jueves, 5 de febrero de 2015
VII. Dualidad equilibrada
Desde entonces, lo que más esperaba era que llegasen los fines de semana, para estar con ella y encontrar un momento en el que poder disfrutar como mujer a su lado.
Pasaba toda la semana en el trabajo con momentos en que sentía una fuerte necesidad de travestirme, sobretodo cuando oía el taconeo de alguna empleada o veía lo bien que lucía alguna de las compañeras. Eso despertaba aún más mis ganas, y lo iba acumulando durante toda la semana. Hasta que llegaba el sábado o domingo y podía aliviarme de la sensación junto a ella. Iba a su armario, me transformaba en mujer, y pasaba unas horas junto a ella tal cual.
Pero no siempre querer era poder. Había fines de semana en que no podía satisfacer mi necesidad, bien porque ella tenía visitas en su domicilio, bien porque teníamos otras cosas que hacer que lo impedían, o bien porque las amistades con las que quedábamos para salir no sabían de mi situación. Entonces yo lo pasaba mal, habiendo de cargar con esa necesidad dentro mí, no pudiendo dejar manifestar mi yo ni mostrarme como me apetecía. Era una mala influencia para mi carácter, ya que no podía actuar con naturalidad en esas circunstancias, y por tanto poder ser yo mismo. Estos fines de semana “desaprovechados” hacían que comenzara la siguiente semana con humor y moral más bajos y ariscos, consecuencia lógica de llevar aún dentro todo aquello que no había podido liberar. Y cuando esto mismo ocurría más de dos semanas consecutivas, la necesidad se transformaba ya en angustia, en ansia, en necesidad de primer orden, y mi comportamiento y actuaciones en sociedad ya no eran los naturales en mi.
Los primeros meses fueron con semanas de ambas maneras; unas con transformación y otras sin poderlo hacer. Ya me conformaba con ello. Afortunado me sentía de poderlo compartir y ser cómplice con mi pareja ni que fueran dos instantes al mes; aunque lógicamente me hubiera gustado más. Incluso hicimos alguna salida corta esporádica a la calle para no haberme de desvestir por solo unos minutos y volver a vestirme después.
En otras ocasiones, sin embargo, cuando disponía de tiempo y espacio, me daba pereza travestirme por todo el ritual y tiempo que conlleva. Es decir, que tampoco pude aprovechar (aquí por decisión propia y no de agentes externos) todo el tiempo posible la posibilidad de cambiarme. Pero a fin de cuentas, llevaba esta dualidad hombre-mujer más o menos controlada y satisfecha.
El momento culminante fue cuando recibí por su parte, un vestido como regalo de mi aniversario. Mi idea fue en la próxima salida estrenarlo con ella; pero cosas de la vida, a partir de aquí la cosa comenzó a cambiar y ponerse más difícil. Tal es así, que hasta el dia de hoy, y ya han pasado dos años desde que escribo esto, aún no lo he podido estrenar.
Pasaba toda la semana en el trabajo con momentos en que sentía una fuerte necesidad de travestirme, sobretodo cuando oía el taconeo de alguna empleada o veía lo bien que lucía alguna de las compañeras. Eso despertaba aún más mis ganas, y lo iba acumulando durante toda la semana. Hasta que llegaba el sábado o domingo y podía aliviarme de la sensación junto a ella. Iba a su armario, me transformaba en mujer, y pasaba unas horas junto a ella tal cual.
Pero no siempre querer era poder. Había fines de semana en que no podía satisfacer mi necesidad, bien porque ella tenía visitas en su domicilio, bien porque teníamos otras cosas que hacer que lo impedían, o bien porque las amistades con las que quedábamos para salir no sabían de mi situación. Entonces yo lo pasaba mal, habiendo de cargar con esa necesidad dentro mí, no pudiendo dejar manifestar mi yo ni mostrarme como me apetecía. Era una mala influencia para mi carácter, ya que no podía actuar con naturalidad en esas circunstancias, y por tanto poder ser yo mismo. Estos fines de semana “desaprovechados” hacían que comenzara la siguiente semana con humor y moral más bajos y ariscos, consecuencia lógica de llevar aún dentro todo aquello que no había podido liberar. Y cuando esto mismo ocurría más de dos semanas consecutivas, la necesidad se transformaba ya en angustia, en ansia, en necesidad de primer orden, y mi comportamiento y actuaciones en sociedad ya no eran los naturales en mi.
Los primeros meses fueron con semanas de ambas maneras; unas con transformación y otras sin poderlo hacer. Ya me conformaba con ello. Afortunado me sentía de poderlo compartir y ser cómplice con mi pareja ni que fueran dos instantes al mes; aunque lógicamente me hubiera gustado más. Incluso hicimos alguna salida corta esporádica a la calle para no haberme de desvestir por solo unos minutos y volver a vestirme después.
En otras ocasiones, sin embargo, cuando disponía de tiempo y espacio, me daba pereza travestirme por todo el ritual y tiempo que conlleva. Es decir, que tampoco pude aprovechar (aquí por decisión propia y no de agentes externos) todo el tiempo posible la posibilidad de cambiarme. Pero a fin de cuentas, llevaba esta dualidad hombre-mujer más o menos controlada y satisfecha.
El momento culminante fue cuando recibí por su parte, un vestido como regalo de mi aniversario. Mi idea fue en la próxima salida estrenarlo con ella; pero cosas de la vida, a partir de aquí la cosa comenzó a cambiar y ponerse más difícil. Tal es así, que hasta el dia de hoy, y ya han pasado dos años desde que escribo esto, aún no lo he podido estrenar.
viernes, 23 de enero de 2015
Padres se horrorizan porque la muñeca que le regalaron a su hija era "travesti"
Una niña de tres años se encontró con una sorpresa excesiva esta semana, cuando un familiar le regaló una muñeca vestida de hada pero que traía genitales masculinos. Horrorizados por el ejemplar, los padres de la pequeña le retiraron el juguete pero compartieron las fotos en las redes sociales.
"Se la regalaron a mi nena hace tres días y es una muñeca de 'Tinker Bell', que es un personaje de dibujos que a mi nena le gusta mucho. Ella tiene otras muñecas de esas, es un hada. Se la dimos y al rato vino y me dijo: '¿Qué tiene acá? Sacáselo', como enojada", relató Carlos, el padre de la pequeña, a minutouno.com.
El hombre y su esposa reaccionaron con la mayor naturalidad posible y minimizaron el hallazgo de la niña, pero por si acaso guardaron el juguete. "Tratamos de restarle importancia al asunto para que no se quede con eso", explicó el padre.
La muñeca fue un regalo bien intencionado y la reacción de la niña fue completamente lineal. "La compraron en Once. Fue un familiar que muchas veces le hizo regalos. Como compró muchos regalos, no tiene la factura porque la tiró, así que lo que tenemos es la caja. Es una copia [de las 'Tinker Bell'], pero la caja viene todo el dbujo idéntico, sólo le falta que diga Disney. Era muy parecida, pero sale tres veces menos", describió Carlos.
Todavía sorprendidos, los padres compartieron las imágenes del hada travesti a través de las redes sociales. "La bronca es porque uno espera en los dibujitos [de la caja] a una mujer y lo que llega a las manos de los chicos... Para ella no fue gran cosa, pero le molestó porque venía con una falla. Vino a reclamarlo", señaló el hombre. "No entiende nada de geniales, tiene 3 años", explicó el padre sobre la sorpresa.
"A nosotros nos sorprendió, pero le dijimos a ella: 'No te preocupes, jugá con los otros chiches'. Decidimos compartirlo poque tiene muchos amigos de la misma edad", explicó Carlos, quien aclaró que esta no es la primera vez que su hija tiene una muñeca de esta marca, que por otra parte es ignota, lo que complica su reclamo en Defensa al Consumidor.
"La caja no tiene número. Llamamos a Defensa [del consumidor], pero dijeron que ellos, al no tener marca o empresa que identifique [el producto], no pueden tomar cartas en el asunto. En el Once está esta línea muñecas", sintetizó el padre, azorado por el episodio.
miércoles, 14 de enero de 2015
Rusia prohibe conducir autos a travestis y transexuales
Moscú. Las nuevas reglas de seguridad para conductores en Rusia prohíben conducir a transexuales, travestis y otras personas con "desórdenes sexuales".
Las nuevas reglas han recibido críticas por parte de activistas de derechos humanos, que las consideran inconstitucionales y parte de la persecución rusa contra la comunidad lesbiana, gay y transgénero.
La determinación del gobierno, fechada el 29 de diciembre, prohíbe manejar a quienes tengan impedimentos físicos como "desórdenes mentales o de conducta", de acuerdo con la definición de la Organización Mundial de la Salud.
La clasificación de la OMS incluye "desórdenes de identidad de género" como el transexualismo y "desórdenes de preferencia sexual" en los que incluye el fetichismo, los pedófilos, los exhibicionistas, los voyeurs y los sadomasoquitas.
La organización defensora de derechos humanos Human Rights First dijo que se trata de una "alarmante violación de los derechos de la comunidad transgénero" y "otro ejemplo de la metódica reducción de derechos humanos básicos de los ciudadanos por parte del régimen ruso".
En Rusia la homosexualidad fue considerada un crimen hasta 1993 y una enfermedad mental hasta 1999.
En el 2013, el parlamento adoptó una ley que castiga con multas y años de cárcel cualquier tipo de "propaganda" homosexual ante menores.
Las nuevas reglas han recibido críticas por parte de activistas de derechos humanos, que las consideran inconstitucionales y parte de la persecución rusa contra la comunidad lesbiana, gay y transgénero.
La determinación del gobierno, fechada el 29 de diciembre, prohíbe manejar a quienes tengan impedimentos físicos como "desórdenes mentales o de conducta", de acuerdo con la definición de la Organización Mundial de la Salud.
La clasificación de la OMS incluye "desórdenes de identidad de género" como el transexualismo y "desórdenes de preferencia sexual" en los que incluye el fetichismo, los pedófilos, los exhibicionistas, los voyeurs y los sadomasoquitas.
La organización defensora de derechos humanos Human Rights First dijo que se trata de una "alarmante violación de los derechos de la comunidad transgénero" y "otro ejemplo de la metódica reducción de derechos humanos básicos de los ciudadanos por parte del régimen ruso".
En Rusia la homosexualidad fue considerada un crimen hasta 1993 y una enfermedad mental hasta 1999.
En el 2013, el parlamento adoptó una ley que castiga con multas y años de cárcel cualquier tipo de "propaganda" homosexual ante menores.
lunes, 12 de enero de 2015
Sao Paulo dará becas a travestis y transexuales
La Alcaldía de Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña, ofrecerá a partir de este mes becas equivalentes a un salario mínimo mensual para que travestis y transexuales realicen estudios técnicos dentro del programa nacional Pronatec, informaron hoy fuentes oficiales.
La iniciativa pretende retirar de las calles a travestis y transexuales que se prostituyen por falta de oportunidades de trabajo y combatir la discriminación que sufren en centros de educación, empresas y en sus propias familias.
En su fase inicial, el programa acogerá a partir de la última semana de enero a cien travestis y transexuales que recibirán 788 reales (unos 298.9 dólares) para que se matriculen en cursos técnicos con una duración de dos años y que deberán comprobar su asistencia a clases para continuar recibiendo la beca.
El programa tendrá un costo inicial de dos millones de reales (unos 758 mil 725 dólares) y podrá ser ampliado en número de becas y recursos en el segundo semestre.
"Brasil es el país que más mata travestis en el mundo. Mata cuatro veces más que en México, el segundo más violento" contra ese grupo de personas, señaló a la edición en internet del diario O Globo de Río de Janeiro el secretario de Derechos Humanos del Municipio de Sao Paulo y coordinador del programa, Rogerio Sottili.
Según Sottili, "esas personas nunca fueron tratadas como ciudadanas, siempre fueron empujadas para las calles por las familias, por la escuela y por la sociedad. Queremos tratarlas como personas, independiente de la opción de prostituirse o no".
La idea fue una de las prioridades para 2015 del alcalde Fernando Haddad, cuya madre reside en el barrio Vila Buarque, una zona de prostitución de travestis y transexuales, y vive de cerca la situación crítica de ese grupo humano en la mayor metrópoli del país.
Sin una estadística consolidada, la Alcaldía calcula que unos cuatro mil travestis y transexuales viven en la ciudad de Sao Paulo.
Las primeras personas beneficiadas serán las que carecen de un trabajo fijo y residencia propia, según Alessandro Melchior, coordinador de políticas LGTB de la Alcaldía y autor del programa, iniciativa que contempla también el tratamiento hormonal para unos dos mil travestis y transexuales en la red pública de salud.
La iniciativa pretende retirar de las calles a travestis y transexuales que se prostituyen por falta de oportunidades de trabajo y combatir la discriminación que sufren en centros de educación, empresas y en sus propias familias.
En su fase inicial, el programa acogerá a partir de la última semana de enero a cien travestis y transexuales que recibirán 788 reales (unos 298.9 dólares) para que se matriculen en cursos técnicos con una duración de dos años y que deberán comprobar su asistencia a clases para continuar recibiendo la beca.
El programa tendrá un costo inicial de dos millones de reales (unos 758 mil 725 dólares) y podrá ser ampliado en número de becas y recursos en el segundo semestre.
"Brasil es el país que más mata travestis en el mundo. Mata cuatro veces más que en México, el segundo más violento" contra ese grupo de personas, señaló a la edición en internet del diario O Globo de Río de Janeiro el secretario de Derechos Humanos del Municipio de Sao Paulo y coordinador del programa, Rogerio Sottili.
Según Sottili, "esas personas nunca fueron tratadas como ciudadanas, siempre fueron empujadas para las calles por las familias, por la escuela y por la sociedad. Queremos tratarlas como personas, independiente de la opción de prostituirse o no".
La idea fue una de las prioridades para 2015 del alcalde Fernando Haddad, cuya madre reside en el barrio Vila Buarque, una zona de prostitución de travestis y transexuales, y vive de cerca la situación crítica de ese grupo humano en la mayor metrópoli del país.
Sin una estadística consolidada, la Alcaldía calcula que unos cuatro mil travestis y transexuales viven en la ciudad de Sao Paulo.
Las primeras personas beneficiadas serán las que carecen de un trabajo fijo y residencia propia, según Alessandro Melchior, coordinador de políticas LGTB de la Alcaldía y autor del programa, iniciativa que contempla también el tratamiento hormonal para unos dos mil travestis y transexuales en la red pública de salud.
jueves, 27 de noviembre de 2014
El kirchnerismo impulsa otorgar un subsidio mensual de 8000 pesos a travestis mayores de 40 años
Se trata de una iniciativa de la legisladora porteña Maria Rachid que -de prosperar- beneficiaria a las personas trans que tienen domicilio en la ciudad de Buenos Aires.
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Un singular proyecto legislativo en la provincia de Buenos Aires elevado por una representante del Frente para la Victoria en el distrito porteño promete generar una ardua discusión.
La legisladora porteña del Kirchnerismo María Rachid propone "la creación de un subsidio mensual para personas trans mayores de cuarenta (40) años" cuyo monto rondaría los $8.000. La noticia comenzó a generar un gran revuelo en las redes sociales y la discusión crece minuto a minuto.
El proyecto que en el beneficio "están comprendidas las personas trans con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires", que cumplan con el rango de edad antes mencionado y "hayan realizado su cambio registral conforme la Ley Nacional Nº 26.743 y su decreto reglamentario".
En la iniciativa se establece que "el monto del subsidio es de mil doscientas (1200) unidades fijas mensuales y el goce del mismo es compatible con otros ingresos que no superen las tres mil quinientas (3500) unidades fijas mensuales".
Como el valor de la unidad fija (se usa para calcular el monto de las sanciones) es actualmente de $6,40, el subsidio que recibirían las personas trans sería exactamente de $7.680. Y en base a lo que indica la reglamentación, estarían habilitados a cobrarlo incluso quienes tengan un ingreso aparte que no supere los $22.400.
Para fundamentar su propuesta, Rachid recuerda que "la población trans padece en nuestra sociedad historias de constante menoscabo de derechos de raigambre constitucional, que lleva a las personas a una verdadera "muerte civil" sin el más básico respeto por sus derechos".
"Entre los derechos constitucionales vulnerados podemos enumerar: a la igualdad y no discriminación; a la dignidad personal; al trabajo; a la seguridad física; a la seguridad social; a la privacidad; a la salud integral; a una adecuada calidad de vida; a la garantía de acceso a la educación; a una adecuada calidad de vida, entre otros", se enumera en el texto de la propuesta.
A modo de refuerzo, la legisladora porteña cita algunos resultados de una investigación denominada "La Transfobia en América Latina y el Caribe" en la que se detalla que en la comunidad trans "los promedios de esperanza de vida según los datos que poseen algunas referentes arrojan un mínimo de 35,5 y un máximo de 41,25 años. Mientras tanto la esperanza de vida en Latinoamérica ronda los 75 años".
En base a ese dato, Rachid señala que "en razón de la cruda realidad y estadísticas expuestas, las personas trans que han alcanzado la edad de cuarenta años pueden ser consideradas verdaderas sobrevivientes".
"Esa edad las ha encontrado -en el mayor de los casos- excluidas de todo ingreso, beneficio social, previsional o jubilatorio, toda vez que las hostiles condiciones sociales y culturales en que se han desarrollado las han empujado a llevar su vida fuera del sistema socioeconómico formal y empleo registrado", se agrega.
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