Así pues, se puede decir que no he tenido problemas de integración ni confianza estando entre mujeres, ya sea individualmente o en grupo, ya sean de la tendencia sexual que sean.
A nivel de grupos heterogéneos heterosexuales, aunque no tengo problemas a nivel virtual, a nivel presencial es más complicado, especialmente por las reacciones que puedieran haber del género masculino (en general). Quizás la realidad fuera diferente, pero este paso aún lo tengo que dar y comprobar.
Y con hombres a solas pues han habido cientos de oportunidades de quedar, pero cuando llevo cinco minutos hablando con ellos, en seguida sale a relucir tema sexual de uno u otro modo. Dado que mi intención es solo amistad e integración con la sociedad, pues ello hace que no haya acabado de decidirme a quedar con ninguno.
sábado, 2 de abril de 2016
miércoles, 23 de marzo de 2016
IX. Cambio de enfoque
Pasados estos meses, casi año, de dudas, decidí no pasar más fines de semana enteros en su casa. No me sentía pleno y feliz con esta nueva situación, y por tanto, no podía forzar situaciones no deseadas para mi mente y mi psique. Así que comencé a quedarme cada vez en mi casa, y dado que ella cada vez me requería menos, al final se acabaron convirtiendo en fines de semana enteros.
Ante esta clara perspectiva, decidí por ampliar horizontes. Comencé a apuntarme a webs de travestis, para ver si así conseguía salir del pozo en el que me encontraba. Pero no me acabó de satisfacer del todo. Normalmente también muchas de ellas/ellos estaban con problemas, de uno u otro tipo, siempre relacionado con su travestismo claro está. Y esto unido al hecho de que había mucho de sexo camuflado per medio, y al modo en que el género masculino nos trataba en general, me hizo pensar que éramos como una secta, o al menos así se nos podía ver por cierta parte de la sociedad.
Mi interés no era que me vieran como un elemento formando parte de un segmento concreto de la sociedad, sino como una persona más dentro de la sociedad, integrada en ella. Es por ello que me comencé a inscribir a alguna web y chat de amistad general como persona que se trasviste. El problema surgía a la hora de tener que registrarme como hombre o mujer, dado que estas webs de carácter general sólo dan estas dos opciones. No me quedaba más remedio que acabarme inscribiendo como hombre (alguna vez como mujer) pero con nombre femenino. Creo que es algo que todos estos lugares virtuales de sociedad deberían cambiar, ya que falta un tercer género.
En general, me sentía bien aceptado en esta situacion por la gente con quienes compartia foros o mensajes. Incluso llegué a quedar con un par o tres de mujeres, por separado, en un cara a cara para conocernos y tomar algo. Lástima que nunca volví a repetir con la misma por circunstancias varias, ya que podría haber sido una buena manera de sentirme algo integrada. El hecho de que me trataran como mujer desde un principio, sin connotaciones sexuales por medio, me hizo elevar la autoestima y a sentirme mejor. Sin embargo nunca me presenté en un encuentro de grupo travestido, porque estaba seguro que crearía incomodidades a más de una persona, e indirectamente me incomodaría a mí. Y soy persona discreta y que me gusta pasar desapercibida, y sé que sería el centro de varias miradas y así no estaría a gusto.
Así, que si presencialmente sólo me he interrelacionado con alguna mujer, en grupos heterogéneos no lo he hecho aún y creo que me costará hacerlo, todo y que virtualmente ya estoy totalmente integrado como persona travesti en dichos grupos.
También me inscribí en un grupo de lesbianas, con algunas de las cuales hice cierta amistad virtual en un principio, pero no encontramos fechas de coincidencia con algunas de ellas en particular para vernos. A nivel de grupo sólo quedé una vez con ellas, y me sentí muy bien acogida y aceptada. Eramos unas veinte chicas, de ellas solo yo travesti, y eso me hizo sentir un poco nerviosa al principio por verme algo diferente a ellas; pero poco a poco me fui asentando e integrando, y acabé la noche con ganas de repetir.
Lamentablemente, por cambios de miembros en los grupos y evolución de los mismos y la situación personal de cada integrante, no ha sido posible que haya podido repetir. Algunas se han emparejado, otras desparecido..... pero algún dia espero volver a coger confianza con algunas de ellas y repetir encuentros.
Después de este penúltimo encuentro, el último tuvo lugar con una amiga en una localidad de la costa levantina donde pasamos 24 horas, de las cuales buena parte de ellas yo como mujer saliendo y entrando con naturalidad del hotel en donde teníamos la reserva y pasando una tarde-noche de paseo y cena por dicha localidad. Interactuando y relacionando con la gente de la calle con que íbamos cruzando. Un buen ejemplo de naturalización de mi situación en la sociedad, no habiendo sido necesario quedar con algun grupo de travestis, lesbianas, etc, para salir.
Ante esta clara perspectiva, decidí por ampliar horizontes. Comencé a apuntarme a webs de travestis, para ver si así conseguía salir del pozo en el que me encontraba. Pero no me acabó de satisfacer del todo. Normalmente también muchas de ellas/ellos estaban con problemas, de uno u otro tipo, siempre relacionado con su travestismo claro está. Y esto unido al hecho de que había mucho de sexo camuflado per medio, y al modo en que el género masculino nos trataba en general, me hizo pensar que éramos como una secta, o al menos así se nos podía ver por cierta parte de la sociedad.
Mi interés no era que me vieran como un elemento formando parte de un segmento concreto de la sociedad, sino como una persona más dentro de la sociedad, integrada en ella. Es por ello que me comencé a inscribir a alguna web y chat de amistad general como persona que se trasviste. El problema surgía a la hora de tener que registrarme como hombre o mujer, dado que estas webs de carácter general sólo dan estas dos opciones. No me quedaba más remedio que acabarme inscribiendo como hombre (alguna vez como mujer) pero con nombre femenino. Creo que es algo que todos estos lugares virtuales de sociedad deberían cambiar, ya que falta un tercer género.
En general, me sentía bien aceptado en esta situacion por la gente con quienes compartia foros o mensajes. Incluso llegué a quedar con un par o tres de mujeres, por separado, en un cara a cara para conocernos y tomar algo. Lástima que nunca volví a repetir con la misma por circunstancias varias, ya que podría haber sido una buena manera de sentirme algo integrada. El hecho de que me trataran como mujer desde un principio, sin connotaciones sexuales por medio, me hizo elevar la autoestima y a sentirme mejor. Sin embargo nunca me presenté en un encuentro de grupo travestido, porque estaba seguro que crearía incomodidades a más de una persona, e indirectamente me incomodaría a mí. Y soy persona discreta y que me gusta pasar desapercibida, y sé que sería el centro de varias miradas y así no estaría a gusto.
Así, que si presencialmente sólo me he interrelacionado con alguna mujer, en grupos heterogéneos no lo he hecho aún y creo que me costará hacerlo, todo y que virtualmente ya estoy totalmente integrado como persona travesti en dichos grupos.
También me inscribí en un grupo de lesbianas, con algunas de las cuales hice cierta amistad virtual en un principio, pero no encontramos fechas de coincidencia con algunas de ellas en particular para vernos. A nivel de grupo sólo quedé una vez con ellas, y me sentí muy bien acogida y aceptada. Eramos unas veinte chicas, de ellas solo yo travesti, y eso me hizo sentir un poco nerviosa al principio por verme algo diferente a ellas; pero poco a poco me fui asentando e integrando, y acabé la noche con ganas de repetir.
Lamentablemente, por cambios de miembros en los grupos y evolución de los mismos y la situación personal de cada integrante, no ha sido posible que haya podido repetir. Algunas se han emparejado, otras desparecido..... pero algún dia espero volver a coger confianza con algunas de ellas y repetir encuentros.
Después de este penúltimo encuentro, el último tuvo lugar con una amiga en una localidad de la costa levantina donde pasamos 24 horas, de las cuales buena parte de ellas yo como mujer saliendo y entrando con naturalidad del hotel en donde teníamos la reserva y pasando una tarde-noche de paseo y cena por dicha localidad. Interactuando y relacionando con la gente de la calle con que íbamos cruzando. Un buen ejemplo de naturalización de mi situación en la sociedad, no habiendo sido necesario quedar con algun grupo de travestis, lesbianas, etc, para salir.
sábado, 30 de enero de 2016
Los alumnos transexuales podrán elegir su nombre en la lista de clase y su vestuario
La ley de Transexualidad obligará a los centros a adaptar la documentación a la identidad del menor - Busca erradicar la transfobia y que nadie se esconda
29.01.2016 | 04:15
P. CERDÀ | VALENCIA
La futura ley integral de Transexualidad que ultima la Generalitat prestará una especial atención al ámbito educativo y permitirá que todo aquel menor que sienta una identidad de género distinta a la que figura en su DNI pueda desarrollarla con plena libertad en la indumentaria y apariencia física que lleve a clase y, además, sea así reconocido en toda la documentación administrativa de exposición pública del centro. Desde las listas de clase hasta la información publicada en los tablones de anuncios escolares. Aunque en su DNI figure Esteban y sexo varón, si se siente Estefanía y sus padres están de acuerdo en ello, siempre aparecerá como Estefanía en los trámites administrativos. Será una obligación para los centros educativos.
No sólo en los papeles y la imagen física. El protocolo que verá la luz esta primavera establece también que el centro educativo tiene la obligación de velar por que se garantice el acceso y el uso de las instalaciones del centro de acuerdo con la identidad de género del menor, incluyendo los lavabos y los vestuarios. Es decir: que pueda entrar en el de aquel sexo con el que se sienta identificado. Además, la ley va a exigir que se garantice la intimidad del alumno: si cambia de centro, no se dará a conocer al conjunto de la comunidad educativa la condición transexual del menor.
Estas medidas, adelantadas ayer por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, persiguen que ningún alumno «tenga que esconder su identidad de género y que la pueda vivir en libertad, asegurándole que le será reconocida de manera plena en cualquier centro educativo de la Comunitat Valenciana», en palabras del secretario autonómico de Inclusión y de la Agencia Valenciana de la Igualdad, Alberto Ibáñez.
No sólo la libertad. Se busca erradicar la exclusión social y la transfobia contra los menores transexuales. Son tal vez los más indefensos de la letra «T» dentro del movimiento LGTB. La Generalitat invoca la reciente muerte de Alan „el menor transexual de Rubí que se suicidó por el acoso que sufría„ para recalcar la necesidad de una ley como la que se está elaborando. La norma es concebida como «un marco normativo capaz de reconocer una realidad» y convertirse en un instrumento que haga posible «un cambio cultural». La labor educativa es ahí fundamental, subraya el responsable de la Agencia Valenciana de Igualdad.
La norma „la primera autonómica en la materia„ pretende no sólo implicar a los niños y las niñas transexuales y a sus acosadores, sino a «la colectividad de la clase». Por ello fomentará la sensibilización en este terreno. La ley prevé modificar currículums educativos para incluir contenidos, criterios e indicadores de evaluación referentes a la identidad de género, expresión de género, orientación sexual y diversidad sexual, incorporándolos de forma transversal en el aula.
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