Llevo ya más de una semana, casi dos, durante la cual mis ganas de vestir femenina se mantiene, y ello incluso después de haberlo conseguido un par de veces. Suele ocurrir que una vez hecho, esta necesidad se debilita al menos un par de días; pero en esta ocasión cada vez que me he travestido en cuestión de horas recuperaba esas ganas.
No sé si también se deberá a la estación del año en que hemos entrado: primavera, o a que es más rápido, fácil y practico a la hora de vestir: con un short, una mini, un tanga y un calzado cómodo ya está, y no hace falta más.
Esto contradice lo que comentaba en mi anterior post, en el que decía que esa necesidad se aliviaba travistiéndome. Lo hice el fin de semana tal como predije pero no ha decrecido, y creo que lo volveré a hacer el próximo. Y si me atrevo incluso saldré por la calle, quizás solo y todo si finalmente no puedo quedar con amig@s como yo, que es como tengo previsto hacerlo.
miércoles, 22 de abril de 2009
viernes, 17 de abril de 2009
Relación directa estrés-travestirme
Estoy estresada, ansiosa, el cerebro revolucionado. Llevo tres días laborablemente hablando en que el trabajo es intenso, como un grifo que no para de gotear van cayendo tareas de forma continua sin descanso entre una y otra y hasta se acaban acumulando. Ello coincide con unas ganas enormes de travestirme. Es curioso pero con frecuencia coinciden ambas cosas. Es como una válvula de escape.
En momentos en que necesito relajación y tranquilizarme me viene la necesidad de adquirir apariencia femenina, y el hecho de no poder realizarlo en el momento más álgido de esta necesidad hace que aumente aún más mi ansia. Mezclando estrés y ansia ya os imaginaréis que ganas tengo de explotar.
Veo difícil este fin de semana de poder satisfacer dicho anhelo; veremos como lo supero, sino el lunes no sé cómo será el comienzo de semana. El hecho de haber escrito este texto referiéndome a mi persona en femenina, es ya un síntoma y remedio momentáneo a la vez, de sentirme más relajada ahora mientras escribo
En momentos en que necesito relajación y tranquilizarme me viene la necesidad de adquirir apariencia femenina, y el hecho de no poder realizarlo en el momento más álgido de esta necesidad hace que aumente aún más mi ansia. Mezclando estrés y ansia ya os imaginaréis que ganas tengo de explotar.
Veo difícil este fin de semana de poder satisfacer dicho anhelo; veremos como lo supero, sino el lunes no sé cómo será el comienzo de semana. El hecho de haber escrito este texto referiéndome a mi persona en femenina, es ya un síntoma y remedio momentáneo a la vez, de sentirme más relajada ahora mientras escribo
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