miércoles, 13 de enero de 2010

Influencia negativa

Influye, claro que sí.
A esta conclusión he llegado después de hacer un autoanálisis sobre mi comportamiento en las ocasiones en que no he conseguido satisfacer mi deseo.
¿A qué me refiero? Pues a esa necesidad que me sobreviene sin preaviso alguno de travestirme y no poder satisfacerla. No es tantol el problema el no poderla llevar a cabo en ese preciso instante (que también, pero se sobrelleva mejor), sino el problema o trastorno al que me voy a referir radica en no poder cumplirla tampoco en días posteriores. Sabiendo ya por experiencia que esta necesidad perdura durante unos cuantos días, y que debido a las circunstancias laborales, etc del día a día es difícil “transformarme” en mujer, planeo entonces hacerlo el próximo fin de semana, por ejemplo. Si lo consigo, feliz y content@ y mirando hacia delante. Si no lo consigo.....ahí surge el trastorno; no miro hacia delante del mismo modo, mis cinco sentidos están pendientes de realizar esa transformación y cualquier relación social en la que esté involucrado está influenciada por esa necesidad insatisfecha. Mi pensamiento está atrapado en ella y no deja que mi “yo” social y humano fluya natural.
Resultado: mi ansia crece y mi carácter se modifica, esclavo de ella.
En consecuencia, con ese lastre negativo no actúo como lo haría normalmente.
Influye, claro que sí.

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