lunes, 12 de enero de 2015

Sao Paulo dará becas a travestis y transexuales

La Alcaldía de Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña, ofrecerá a partir de este mes becas equivalentes a un salario mínimo mensual para que travestis y transexuales realicen estudios técnicos dentro del programa nacional Pronatec, informaron hoy fuentes oficiales.

La iniciativa pretende retirar de las calles a travestis y transexuales que se prostituyen por falta de oportunidades de trabajo y combatir la discriminación que sufren en centros de educación, empresas y en sus propias familias.

En su fase inicial, el programa acogerá a partir de la última semana de enero a cien travestis y transexuales que recibirán 788 reales (unos 298.9 dólares) para que se matriculen en cursos técnicos con una duración de dos años y que deberán comprobar su asistencia a clases para continuar recibiendo la beca.

El programa tendrá un costo inicial de dos millones de reales (unos 758 mil 725 dólares) y podrá ser ampliado en número de becas y recursos en el segundo semestre.

"Brasil es el país que más mata travestis en el mundo. Mata cuatro veces más que en México, el segundo más violento" contra ese grupo de personas, señaló a la edición en internet del diario O Globo de Río de Janeiro el secretario de Derechos Humanos del Municipio de Sao Paulo y coordinador del programa, Rogerio Sottili.

Según Sottili, "esas personas nunca fueron tratadas como ciudadanas, siempre fueron empujadas para las calles por las familias, por la escuela y por la sociedad. Queremos tratarlas como personas, independiente de la opción de prostituirse o no".

La idea fue una de las prioridades para 2015 del alcalde Fernando Haddad, cuya madre reside en el barrio Vila Buarque, una zona de prostitución de travestis y transexuales, y vive de cerca la situación crítica de ese grupo humano en la mayor metrópoli del país.

Sin una estadística consolidada, la Alcaldía calcula que unos cuatro mil travestis y transexuales viven en la ciudad de Sao Paulo.

Las primeras personas beneficiadas serán las que carecen de un trabajo fijo y residencia propia, según Alessandro Melchior, coordinador de políticas LGTB de la Alcaldía y autor del programa, iniciativa que contempla también el tratamiento hormonal para unos dos mil travestis y transexuales en la red pública de salud.

jueves, 27 de noviembre de 2014

El kirchnerismo impulsa otorgar un subsidio mensual de 8000 pesos a travestis mayores de 40 años


Se trata de una iniciativa de la legisladora porteña Maria Rachid que -de prosperar- beneficiaria a las personas trans que tienen domicilio en la ciudad de Buenos Aires.


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Un singular proyecto legislativo en la provincia de Buenos Aires elevado por una representante del Frente para la Victoria en el distrito porteño promete generar una ardua discusión.

La legisladora porteña del Kirchnerismo María Rachid propone "la creación de un subsidio mensual para personas trans mayores de cuarenta (40) años" cuyo monto rondaría los $8.000. La noticia comenzó a generar un gran revuelo en las redes sociales y la discusión crece minuto a minuto.

El proyecto que en el beneficio "están comprendidas las personas trans con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires", que cumplan con el rango de edad antes mencionado y "hayan realizado su cambio registral conforme la Ley Nacional Nº 26.743 y su decreto reglamentario".

En la iniciativa se establece que "el monto del subsidio es de mil doscientas (1200) unidades fijas mensuales y el goce del mismo es compatible con otros ingresos que no superen las tres mil quinientas (3500) unidades fijas mensuales".

Como el valor de la unidad fija (se usa para calcular el monto de las sanciones) es actualmente de $6,40, el subsidio que recibirían las personas trans sería exactamente de $7.680. Y en base a lo que indica la reglamentación, estarían habilitados a cobrarlo incluso quienes tengan un ingreso aparte que no supere los $22.400.

Para fundamentar su propuesta, Rachid recuerda que "la población trans padece en nuestra sociedad historias de constante menoscabo de derechos de raigambre constitucional, que lleva a las personas a una verdadera "muerte civil" sin el más básico respeto por sus derechos".

"Entre los derechos constitucionales vulnerados podemos enumerar: a la igualdad y no discriminación; a la dignidad personal; al trabajo; a la seguridad física; a la seguridad social; a la privacidad; a la salud integral; a una adecuada calidad de vida; a la garantía de acceso a la educación; a una adecuada calidad de vida, entre otros", se enumera en el texto de la propuesta.

A modo de refuerzo, la legisladora porteña cita algunos resultados de una investigación denominada "La Transfobia en América Latina y el Caribe" en la que se detalla que en la comunidad trans "los promedios de esperanza de vida según los datos que poseen algunas referentes arrojan un mínimo de 35,5 y un máximo de 41,25 años. Mientras tanto la esperanza de vida en Latinoamérica ronda los 75 años".

En base a ese dato, Rachid señala que "en razón de la cruda realidad y estadísticas expuestas, las personas trans que han alcanzado la edad de cuarenta años pueden ser consideradas verdaderas sobrevivientes".

"Esa edad las ha encontrado -en el mayor de los casos- excluidas de todo ingreso, beneficio social, previsional o jubilatorio, toda vez que las hostiles condiciones sociales y culturales en que se han desarrollado las han empujado a llevar su vida fuera del sistema socioeconómico formal y empleo registrado", se agrega.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Ban Ki-moon y travesti Conchita piden tolerancia


El secretario general de la ONU Ban Ki-moon y la cantante travesti de pop Conchita Wurst hicieron un llamado conjunto a acabar con prejuicios basados en la orientación sexual de las personas.

Wurst y Ban se unieron para hacer un llamado a la tolerancia, en el marco de la conferencia de una ONU.

Ban dijo a periodistas que seguirá su lucha “contra la fobia a los travestis y la homofobia”.

“Tengo una decidida posición a favor de la igualdad”, dijo Ban. “Somos imparables”, agregó citando las palabras de Wurst en la noche en que triunfó en el festival de música Eurovisión.

La barbuda diva australiana dijo que alguna vez soñó “en un futuro donde no tengamos que hablar de orientación sexual o del color de tu piel”.

Wurst cantó “Rise Like a Phoenix”, la canción con la que ganó el concurso de Eurovisión.


Por AP / Viena, Austria / web@laverdad.com
Lunes, 03 Noviembre 2014 11:28

viernes, 30 de mayo de 2014

VI. Al mundo exterior

Pero no todo son las cuatro paredes el escenario donde desarrollar nuestra vida. Yo tenía ciertos contactos con gente como yo que se trasviste. Algunos a escondidas, otros no tanto; es una situación difícil de llevar en ocasiones para quien la sufre. Así que le comenté de ir algún día a un local en el cual otros periódicamente se juntan y travisten para vestir un rato como les gusta y exteriorizar plácidamente aquello que tienen vetado el resto de los días, y verse así liberados de ese ansia acumulada compartiéndolo con gente como ellos o del género femenino que les apoya y comprende. Le encantó la idea y quedamos en hacer acto de presencia en la próxima ocasión que se reunieran y nos fuera posible asistir. Aún no había salido nunca con ella de casa travestido, así que el día que decidimos ir fui como hombre y me cambié dentro del local. Tras estar un par de horas con ell@s, salimos tod@s a cenar (me vestí de nuevo de hombre) y después a tomar una copa. Fue la primera toma de contacto con gente travesti, ajena a nosotros, y con la que ampliar el ámbito de contacto. Una vez constatado el buen ambiente y buena sintonía con el grupo, decidimos volver al próximo encuentro que se organizase.
Y así fue; un mes después regresamos pero con la diferencia de que me travestí antes de salir de casa. No fue necesario, pues, cambiarme en el local, y también salimos a cenar y tomar una copa, pero en esta ocasión travestido. Desde entonces, alguna que otra vez teníamos un encuentro o salida con ell@s.

También habían días en que tenía apetencia por travestirme, pero no había reunión programada . Entonces, si la situación era propicia, me vestía con ropa de su vestuario y salíamos las dos a dar una vuelta. Realmente pocas veces lo hicimos, ya que más bien lo limitamos a hacer dentro de las cuatro paredes de nuestra estancia, y más por decisión mía que suya, ya que en el último momento me acostumbraba a dar pereza salir a la calle. Sin embargo, nada me gustaba más que poder salir junto a ella a pasear; era cómo mejor me sentía.. Aunque poder estar por casa con ella con su ropa puesta era también delicioso y me hacía sentir más cerca suyo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Disfrazan y fotografían a hombres vestidos de princesas

Dice la empresa: “Llegamos a la conclusión de que los hombres quieren sentirse como princesas también”.

TOKIO, JAPÓN (Agencias).- "María Mariee" es una empresa japonesa dedicada a la ropa elegante del sexo femenino. Sin embargo, en un intento por ampliar el mercado, quieren atraer a los hombres a su lista de clientes. Para lograrlo, tienen una propuesta algo inusual.

Por una suma de 600 dólares, la compañía disfraza a señores de mujeres utilizando ropa formal, como por ejemplo un vestido de novia. A su vez, ofrecen una sesión de fotos para que los clientes se queden con el recuerdo, o para que sus compañeros de trabajo se burlen de ellos con la evidencia en la mano.

Querido cliente japonés, ¡puede vestirse de mujer cuando quiera sin gastar semejante cantidad de dinero! "Queremos ofrecer oportunidades para que las personas disfruten mostrando su verdadero yo, ya sean hombres o mujeres", explicó en contraposición el gerente de la compañía, Hitomi Iseki.

sábado, 26 de abril de 2014

Hombres vestidos de mujer: ¿un ardid para ganarse al público?

Tanto en el cine como en las tablas, la costumbre de travestir actores casi siempre garantiza el éxito. Ya sea porque el autor concibe un personaje femenino para que sea interpretado por hombres, o porque en un determinado montaje el director le asigna la sexualidad que considera más efectiva para la puesta.
En su afán por divertir muchos espacios de la televisión suelen disfrazar de mujer a sus talentos. Y basta con que el público se alborote, porque, como afirma Carlucho, “los hombres vestidos de mujer despiertan cierto morbo, y mientras los ratings respondan”, el actor no suelta la peluca.
“No niego que se abusa del recurso. Pero lo que mucha gente ignora es que hay actrices que rechazan cierto tipo de papeles y uno tiene que asumirlos”, confesó el comediante, famoso por sus caracterizaciones de La Pionera, la niña cubana que creció entre consignas, Cacha la Republicana y Zoila, la cantante frustrada, en El Happy Hour (América Tevé).

Raúl González, actor y presentador de la cadena Telemundo, que personificó a la mucama Doña Meche durante su etapa en Univisión, reparó en un detalle curioso: “Un actor vestido de mujer puede provocar rechazo al principio, pero luego el público termina amando al personaje”.
González lo experimentó mientras su álter ego hacía de las suyas en Despierta América.
“Para no hacer el ridículo siempre tuve presente cuál era el propósito del personaje y así lo fui perfilando a lo largo de los años”, evocó el presentador, tras aclarar que su caracterización no respondía a la del clásico hombre disfrazado de mujer que hace reír.
Según el actor, la credibilidad de Doña Meche llegó al extremo de que cuando el director Manuel Mendoza “le asignó” el papel de Lady Arcanos en la comedia El espíritu burlón, la platea aceptó el juego sin reparos.
“Los televidentes sabían que Doña Meche estaba interesada en la farándula. De ahí que viera como algo ‘natural’ que a esta señora la aceptaran en un casting para una obra de teatro”, recordó González.

A lo largo de su carrera Danilo Domínguez se ha convertido en el Don Hilarión de La verbena de la Paloma y el Aníbal de Luisa Fernanda, entre otros papeles zarzueleros. Pero desde que creó Mariloly, hace más de 30 años, el público lo llama por el nombre “de esa mujer tan alegre y extravagante que dice las cosas por su nombre”.
El actor no duda de que el personaje tiene “algo” que atrae a la gente, pese a que un sector mínimo del público masculino se resiste a participar en sus shows.
“Al final los hombres terminan bailando conmigo”, dice Domínguez, cuya fórmula para el éxito radica en no sobrepasar ciertos límites que ofendan a las mujeres.
“Si por una parte hay actores que ni se rasuran el torso cuando se visten de mujer, hay otros que tratan de competir con ellas en elegancia. Por fortuna, Mariloly no es glamorosa. A las mujeres hay que ganárselas”, dijo el actor.
En el teatro, a veces el recurso responde a una necesidad legítima de la puesta en escena y otras resulta un ardid para llenar la sala.

En la escena de Miami se representan actualmente tres obras con actores travestidos – Las pericas, Un muerto para tres viudas y Lienzo de una mujer que espera–, sin contar los habituales espectáculos de transformistas que gozan del favor del público.
Juan Roca, director de Havanafama, recordó que mientras montaba Se van las Capote, ante la urgencia de sustituir a la actriz que interpretaba La Madre, le asignó el papel a Jorge Ovies, no sin antes probar el efecto que causaba el cambio ante un grupo de niños que invitó a un ensayo sin vestuario.
“Ovies logró un trabajo tan conmovedor que nadie reparó en que estaba ante un actor”, dijo Roca, que en más de una ocasión se ha inspirado en el Kabuki –la legendaria compañía japonesa en la que los hombres asumen roles femeninos– tal como lo hizo en Bernarda –basada en La casa de Bernarda Alba–, Míster Juramento y Las pericas, ahora en la cartelera de Havanafama.
Durante el montaje de ésta, el director le insistió a los actores en que observaran cómo las mujeres beben una taza de café “para no hacerlo como un amanerado”.
Ovies, que ha hecho de madre, abuela, tía, solterona y suegra –como en la temporada de Un muerto para tres viudas, que concluye el domingo en El Yunque–, señaló que algunos actores piensan que basta “calzarse unos tacones para provocar la risa”.

Y Liliam Vega, de El Ingenio Teatro, sostiene que nada es comparable con la sensación de libertad que siente un actor cuando explora en la psicología de un personaje del sexo opuesto, poniendo de ejemplo la labor de Gerardo Riverón en el papel de la Celestina, en la obra homónima, y en La Vieja de Yerma; la de Jacqueline Briceño en el Sancho Panza de El vuelo del Quijote y el trabajo de Rocío Carmona en “los dos hombres” de Un tranvía llamado Deseo.
“El público se fascina con estas transformaciones porque no es lo común”, expresó la directora, quien también vistió de mujer a Jorge Luis Alvarez en El último viaje y pronto lo hará con Gabriel Porras en Cuentos del Decamerón.
Vega recordó que en el teatro de Shakespeare abunda el travestismo y que cuando le asignó a Karina Cortéz el papel principal de El cangrejito volador, nadie de El Ingenio… se preguntó cuál era el sexo del crustáceo.
El escritor José Abreu Felippe coincidió con ellos en que interpretar a una mujer es un reto tremendo para cualquier actor. Pero cuando este no tienen muy claro su personaje, termina creando un gay estereotipado.
Abreu Felippe no indicó que los personajes de La Madre y La Asesina, de su drama Alguien quiere decir una oración, fueran asignados a actores. Sin embargo, el director Rolando Moreno se los confió a Tomás Doval y Gerardo Riverón con excelentes resultados.

Curiosamente, los personajes masculinos interpretados por mujeres no abundan en la escena ni en la televisión local. ¿Será por prejucios de las actrices o machismo de los directores? •

Arturo Arias-Polo el Nuevo Herald

viernes, 25 de abril de 2014

Zona Franca: Hombres vestidos de mujer, ¿un ardid para ganarse al público?


Tanto en el cine como en las tablas, la costumbre de travestir actores casi siempre garantiza el éxito. Ya sea porque el autor concibe un personaje femenino para que sea interpretado por hombres, o porque en un determinado montaje el director le asigna la sexualidad que considera más efectiva para la puesta.
En su afán por divertir muchos espacios de la televisión suelen disfrazar de mujer a sus talentos. Y basta con que el público se alborote, porque, como afirma Carlucho, “los hombres vestidos de mujer despiertan cierto morbo, y mientras los ratings respondan”, el actor no suelta la peluca.
“No niego que se abusa del recurso. Pero lo que mucha gente ignora es que hay actrices que rechazan cierto tipo de papeles y uno tiene que asumirlos”, confesó el comediante, famoso por sus caracterizaciones de La Pionera, la niña cubana que creció entre consignas, Cacha la Republicana y Zoila, la cantante frustrada, en El Happy Hour (América Tevé).

Raúl González, actor y presentador de la cadena Telemundo, que personificó a la mucama Doña Meche durante su etapa en Univisión, reparó en un detalle curioso: “Un actor vestido de mujer puede provocar rechazo al principio, pero luego el público termina amando al personaje”.
González lo experimentó mientras su álter ego hacía de las suyas en Despierta América.
“Para no hacer el ridículo siempre tuve presente cuál era el propósito del personaje y así lo fui perfilando a lo largo de los años”, evocó el presentador, tras aclarar que su caracterización no respondía a la del clásico hombre disfrazado de mujer que hace reír.
Según el actor, la credibilidad de Doña Meche llegó al extremo de que cuando el director Manuel Mendoza “le asignó” el papel de Lady Arcanos en la comedia El espíritu burlón, la platea aceptó el juego sin reparos.
“Los televidentes sabían que Doña Meche estaba interesada en la farándula. De ahí que viera como algo ‘natural’ que a esta señora la aceptaran en un casting para una obra de teatro”, recordó González.

A lo largo de su carrera Danilo Domínguez se ha convertido en el Don Hilarión de La verbena de la Paloma y el Aníbal de Luisa Fernanda, entre otros papeles zarzueleros. Pero desde que creó Mariloly, hace más de 30 años, el público lo llama por el nombre “de esa mujer tan alegre y extravagante que dice las cosas por su nombre”.
El actor no duda de que el personaje tiene “algo” que atrae a la gente, pese a que un sector mínimo del público masculino se resiste a participar en sus shows.
“Al final los hombres terminan bailando conmigo”, dice Domínguez, cuya fórmula para el éxito radica en no sobrepasar ciertos límites que ofendan a las mujeres.
“Si por una parte hay actores que ni se rasuran el torso cuando se visten de mujer, hay otros que tratan de competir con ellas en elegancia. Por fortuna, Mariloly no es glamorosa. A las mujeres hay que ganárselas”, dijo el actor.
En el teatro, a veces el recurso responde a una necesidad legítima de la puesta en escena y otras resulta un ardid para llenar la sala.

En la escena de Miami se representan actualmente tres obras con actores travestidos – Las pericas, Un muerto para tres viudas y Lienzo de una mujer que espera–, sin contar los habituales espectáculos de transformistas que gozan del favor del público.
Juan Roca, director de Havanafama, recordó que mientras montaba Se van las Capote, ante la urgencia de sustituir a la actriz que interpretaba La Madre, le asignó el papel a Jorge Ovies, no sin antes probar el efecto que causaba el cambio ante un grupo de niños que invitó a un ensayo sin vestuario.
“Ovies logró un trabajo tan conmovedor que nadie reparó en que estaba ante un actor”, dijo Roca, que en más de una ocasión se ha inspirado en el Kabuki –la legendaria compañía japonesa en la que los hombres asumen roles femeninos– tal como lo hizo en Bernarda –basada en La casa de Bernarda Alba–, Míster Juramento y Las pericas, ahora en la cartelera de Havanafama.
Durante el montaje de ésta, el director le insistió a los actores en que observaran cómo las mujeres beben una taza de café “para no hacerlo como un amanerado”.
Ovies, que ha hecho de madre, abuela, tía, solterona y suegra –como en la temporada de Un muerto para tres viudas, que concluye el domingo en El Yunque–, señaló que algunos actores piensan que basta “calzarse unos tacones para provocar la risa”.

Y Liliam Vega, de El Ingenio Teatro, sostiene que nada es comparable con la sensación de libertad que siente un actor cuando explora en la psicología de un personaje del sexo opuesto, poniendo de ejemplo la labor de Gerardo Riverón en el papel de la Celestina, en la obra homónima, y en La Vieja de Yerma; la de Jacqueline Briceño en el Sancho Panza de El vuelo del Quijote y el trabajo de Rocío Carmona en “los dos hombres” de Un tranvía llamado Deseo.
“El público se fascina con estas transformaciones porque no es lo común”, expresó la directora, quien también vistió de mujer a Jorge Luis Alvarez en El último viaje y pronto lo hará con Gabriel Porras en Cuentos del Decamerón.
Vega recordó que en el teatro de Shakespeare abunda el travestismo y que cuando le asignó a Karina Cortéz el papel principal de El cangrejito volador, nadie de El Ingenio… se preguntó cuál era el sexo del crustáceo.
El escritor José Abreu Felippe coincidió con ellos en que interpretar a una mujer es un reto tremendo para cualquier actor. Pero cuando este no tienen muy claro su personaje, termina creando un gay estereotipado.
Abreu Felippe no indicó que los personajes de La Madre y La Asesina, de su drama Alguien quiere decir una oración, fueran asignados a actores. Sin embargo, el director Rolando Moreno se los confió a Tomás Doval y Gerardo Riverón con excelentes resultados.

Curiosamente, los personajes masculinos interpretados por mujeres no abundan en la escena ni en la televisión local. ¿Será por prejucios de las actrices o machismo de los directores? •

Arturo Arias-Polo el Nuevo Herald